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Entrevista al Dr. Santiago Dolce

Entrevista al Dr. Santiago Dolce

Especialista en Medicina del Trabajo

Miembro Fundador de la Asociación Civil de Medicina del Trabajo de la Prov. de Córdoba

Auditor y Consultor de empresas y ART de primera línea

 

 

Mitos y verdades de la Salud Ocupacional

 

¿Cuáles son los principales mitos sobre la Salud Ocupacional?

Para mí fue un desafío pensar en este tema, creo que hay varios mitos con los cuales nos encontramos diariamente y, quizás en el momento de pensarlos, no encontramos alguno en particular.

Con referencia a lo que expuse en la mesa sobre este tema en las 18° Jornadas de Salud Ocupacional que organizó la SMTBA, uno de los mitos más comunes aparece en mi región y es sobre la actividad del médico del trabajo: se cree que el médico del trabajo es un controlador de ausentismo con poder de policía. En realidad, nuestra actividad está en las funciones de vigilancia de la salud, control, evaluación y eliminación de riesgos, la prevención y promoción de la salud para que el trabajador no se enferme, que no llegue a perder su salud, ya sea en la forma inculpable, cuando la enfermedad no tiene relación con su trabajo, o por causa de accidentes o enfermedades del trabajo.

Creo que éste es un mito bastante fuerte, sobre el cual tenemos que trabajar para derribarlo y continuar justamente con nuestro trabajo, con nuestra actividad, con nuestras explicaciones cortas y precisas: “Nuestro trabajo es tal, tal y tal cosa, y además de eso hacemos ausentismo”.

 

Es una práctica que se demuestra con hechos.

Sí, con hechos. Esto es muy común en la zona de la cual provengo, a la que tengo acceso, que es la provincia de Córdoba. Para derribar ese mito de que el médico del trabajo sólo hace ausentismo es necesario trabajar específicamente en sus funciones.

El otro mito frecuente es una pregunta que me hacen a menudo: “¿Estás contento, sos feliz con lo que hacés, te gusta?”. Sí, por supuesto, uno lo hace con amor, con conocimiento. Tomé mi profesión de médico con amor, y esta especialidad la tomo diariamente con amor, con profesionalidad, con muchas ganas de hacer y mejorar día a día.

También me preguntan: “¿No te cansás de trabajar tantas horas, de ver a uno, ver a otro, y evaluar riesgos?”. No, no me canso: me agoto. Siempre contesto lo mismo. Si uno hace las cosas con gusto se puede agotar como cualquier ser humano.

 

Pero también tiene la satisfacción de la labor cumplida.

Te agotás, pero yo el cansancio no lo tengo.

 

Estos mitos son de puertas hacia afuera, es decir, son los que circulan en la sociedad. En la empresa, ¿hay también mitos?

Dentro de la empresa le podemos llamar mito, por ejemplo, al hecho de que el empleado venga al consultorio de la empresa pero que el médico del trabajo no lo pueda revisar. Existe esa creencia. Puede venir un empleado con un dolor de cabeza y mucha gente cree que nuestra función que es mandarlo a su casa con la indicación de que vaya a hacer una consulta a algún centro médico. Yo soy médico: por más que tenga esta especialidad, ante todo soy un médico.

 

Usted le diría lo mismo que le puede decir un médico de guardia…

Nosotros aplicamos la semiología, tenemos vastos conocimientos semiológicos, psicológicos, diagnósticos, terapéuticos; entonces nuestra función es revisar al paciente y evaluarlo. Y si queda alguna duda, podemos indicar algún estudio o derivarlo a su médico clínico o de cabecera, o a algún especialista. La diferencia es que en mi caso uno tiene conocimiento de las especialidades en general, y algo que es fundamental: el conocimiento del lugar de trabajo.

 

Y la historia clínica.

Sí, por supuesto.

 

Cosa que no tienen en una guardia.

Así es. Tenemos un legajo médico que incluye el test Preocupacional, los exámenes periódicos incluyendo controles por cuestiones de enfermedad que el trabajador pueda ir teniendo, y lo vamos incorporando al legajo médico. Contamos con una historia clínica desde el inicio hasta la actualidad.

Y de ahí, repito, lo importante es qué lugar ocupa: el puesto que desempeña y su lugar de trabajo, su tarea laboral. Eso es fundamental para saber, por ejemplo, por qué tiene una lumbalgia, si es a causa de algo que hizo el fin de semana o por algo que realizó en el trabajo. Por eso es tan importante conversar con el trabajador, conocer su historia, su ambiente de trabajo.

A veces el médico de guardia le indica reposo, le da un certificado, pero hay muchas cosas que no sabe exactamente. Cuando firma una nota para presentar en el trabajo donde deja constancia: “concurrió a esta guardia…”, significa sólo eso: una constancia, no un tratamiento o los pasos a seguir. Algunos colegas me preguntan “¿Pero cómo el médico de guardia no le indicó que haga reposo?”. Eso lo tenemos que hacer nosotros, porque somos quienes sabemos justamente el lugar que ocupa, la tarea que realiza, por lo tanto podemos llegar a saber -tenemos que llegar a saber-, cuánto tiempo de reposo necesita, qué tareas podría realizar y cuáles no.

Esto es algo que todavía algunas veces tenemos que explicar, pero yo creo que se demuestra haciendo diariamente nuestra tarea, es la única posibilidad de mostrar o derribar los mitos en torno al médico del trabajo: la prevención, la promoción de la salud es fundamental para que justamente el trabajador no pierda la salud, no tenga accidentes de trabajo ni enfermedades relacionadas con el ambiente de trabajo.

Y, como dijo la doctora Julietta Rodríguez Guzmán durante estas Jornadas: un enfermo, un trabajador enfermo por el trabajo, un accidentado, es un fracaso del médico del trabajo.

 

Es muy claro. ¿Quisiera agregar algo más?

No, muchísimas gracias.

 

 

Entrevista realizada por Betina M. Bensignor

® SMTBA 2015