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Entrevista al Dr. Jorma Rantanen - Presidente de ICOH - Director del Instituto Finlandés de Salud Ocupacional

“La ética no es una actividad para un jinete solitario.”

 

¿Cuáles son las principales diferencias de la Salud Ocupacional entre Europa y Latinoamérica?

Si bien las inquietudes son las mismas, el desarrollo entre Europa y Latinoamérica es diferente. Si tomamos la base y los contenidos, la Salud Ocupacional es un tema de interés homogéneo a nivel internacional: el conocimiento, las ideas y las intenciones son iguales en todos los países.

 

¿A qué cree que se debe entonces la diferencia?

Las intenciones, las ideas y el conocimiento son muy buenos, lo que varía es la forma de implementación. Le voy a dar un ejemplo: en mi país, Finlandia, el 92% de la población laboral tiene un excelente nivel de Salud Ocupacional, mientras que el promedio en el mundo, indica que sólo un cincuenta por ciento de la población tiene un servicio de esa calidad. Y “acá”, en Latinoamérica, la cantidad es considerablemente menor.

 

¿Cuál es su opinión con respecto a la calidad de la Salud Ocupacional en Latinoamérica?

Es excelente. Si uno piensa, con los conocimientos actuales, la calidad y la competencia, es muy buena, los médicos están muy bien formados.

Si miramos los problemas, en un principio podríamos decir que son similares, aunque difiere la forma de resolverlos. Por ejemplo, los accidentes de trabajo en Europa no son ni muy frecuentes ni muy graves porque tienen un muy buen nivel de prevención.

 

¿En qué fallamos?

Más que fallar, diría que las implementaciones son distintas. En Europa se categorizan los problemas de Salud Ocupacional en dos formas: uno, el tradicional, con sus problemas de seguridad, como por ejemplo las intoxicaciones, la neumoconiosis, la asbestosis y los accidentes de trabajo. Y por otro lado, están los nuevos problemas de Salud Ocupacional que surgen de acuerdo a las condiciones de vida actuales: nuevas tecnologías, estrés, trabajo inseguro con nuevos materiales, etc

El otro tipo de problemas, más nuevo, es el derivado del tipo de vida moderno, en el que surgen las nuevas tecnologías, el trabajo inseguro, el estrés.

La diferencia es que, en Latinoamérica, se sigue peleando con los problemas tradicionales por un tema de implementación, se enfrentan los problemas que surgen con las nuevas tecnologías pero todavía no se han solucionado los viejos problemas, contando con que además no hay, en general, un buen nivel de prevención. En Europa, los problemas aparecen con las nuevas tecnologías, porque las viejas ya saben cómo manejarlas.

 

¿Cómo se puede mejorar esto?

En Latinoamérica hay excelentes profesionales, pero son pocos. También hay una muy buena legislación, pero el problema es la implementación. El tercer aspecto, son los problemas de infraestructura: los cuidados primarios de salud tienen que ser para todos y los servicios de Salud Ocupacional existen solamente para una pequeña proporción de gente.

Todo el mundo tiene riesgos en su trabajo, por lo tanto todos necesitamos tener un servicio de Salud Ocupacional que nos asesore, no alcanza solamente con tener a la gente sana en el lugar de trabajo, sino que eso se tiene que extender al hogar, a la familia. Los Servicios de Salud Ocupacional tienen que estar en todos lados y estar disponibles para todos los trabajadores. Los médicos laborales deben estar capacitados para resolver los viejos, y los nuevos problemas.

 

¿Se refiere a los servicios de Salud Ocupacional que actúan en el ámbito privado o a los que están provistos por el Estado?

Yo creo que en estos países es un problema legal, la obligación es que el empleador lo provea. Pero también tenemos el tema de los trabajadores informales, los autónomos y profesionales independientes. En Finlandia esto lo provee el Estado, hay hospitales municipales que tienen servicio de Salud Ocupacional para sus trabajadores.

En mi país el cuarenta por ciento del noventa y dos por ciento que habíamos hablado antes, están provistos por los Sistemas Primarios de Salud. Eso les sirve tanto a los que tienen un empleo elemental como a los que están desempleados. Siempre alguien se encarga de la Salud del Trabajador.

 

Me gustó mucho la conferencia que dio sobre ética en Salud Ocupacional en ALSO 2013, en Buenos Aires. Quisiera preguntarle si para usted, existe un compromiso espiritual no explícito en el rol del médico del trabajo.

Lo tomo más bien como el compromiso profesional del médico y, obviamente, es un problema ético. Hay que pensar y reflexionar, aunque esto no está muy claro en el ejercicio diario de la profesión. El compromiso ético existe para todos, pero algunos lo toman de una manera y otros… de otra, hay quienes no saben decir no.

Cuando no podemos resolver un dilema ético, debemos hablar con los colegas y abrirnos a la reflexión. ICOH (Comisión Internacional de Salud Ocupacional) está abierta a esto y trata de educar éticamente. Ése es el motivo por el que trato de incluir este tema en todas las conferencias de la ICOH.

Estoy muy contento de haber hablado de esto en ALSO 2013. Las cosas no son automáticamente buenas o malas, hay que englobarlas en un contexto, hay que ver qué es lo que uno piensa y cuál es su competencia profesional, hay que ver qué es éticamente lo que compete al caso y qué se puede hacer, hay que discutir con los colegas y tener una segunda opinión. Es también positivo contactar a las asociaciones profesionales y a los comités de ética. La ética no es una actividad para un jinete solitario.

                                                                                                                                                                                                                                                                    © SMTBA 2013

                                                                            Entrevista realizada por Betina M. Bensignor